
Blog

Carolina ULLILEN MARCILLA
Durante una visita industrial, un trabajador me señaló “al inicio de mi vida laboral lo más difícil fue lograr que mis colegas se acostumbraran a hablarme de frente, y palabra por palabra para poder leerle los labios”.
La discapacidad auditiva puede definirse como la pérdida de audición teniendo como consecuencia la dificultad para oír afectando a su vez, el lenguaje y el habla. Para comprender las limitaciones de estas personas, tápese su oído con las manos e imagínese que se encuentra caminando por la calle. ¿Qué dificultades experimenta? Como veremos, es importante que en este caso, tener en cuenta algunas consideraciones para una mejor interacción de la persona sorda con su entorno.
1. Clasificación de pérdida auditiva
Debemos saber que la discapacidad auditiva presenta diferentes matices ya que existen diferentes grados de pérdida auditiva teniendo repercusiones en el lenguaje, la comunicación y la interacción social. En general, podemos clasificarlo:
- Hipoacusia leve: el lenguaje oral no presenta grandes dificultades pero la persona con discapacidad auditiva puede tener dificultades con los sonidos débiles o distantes, o distinguir la voz baja.
- Hipoacusia moderada: El retraso en el lenguaje son frecuentes, puede existir un lenguaje empobrecido y dificultad para discriminar las palabras. La comprensión del lenguaje oral se apoya en la lectura labio facial.
- Hipoacusia severa: Aquí, hay que elevar la intensidad de la voz para que pueda ser percibida. La persona tiene dificultad en la producción y comprensión oral o carecerá de ésta. Aquí, será necesario el empleo de la producción y compresión de la lengua de señas.
- Hipoacusia profunda: La voz no se oye pero la persona puede oír los sonidos fuertes como un avión y sentir las vibraciones. Aquí, mayor será también el empleo de la producción y compresión de la lengua de señas.
- Hipoacusia total

2. Mitos sobre las personas sordas
Es importante saber que ser sordo no quiere decir que la persona sea muda, así que el termino sordomudo es incorrecto ya que extiende las dificultades más allá de lo real.
Las personas con déficit auditivo no presentan problemas intelectuales ya que esto último va acompañado de daños a nivel del sistema nervioso central. Por otro lado, pueden presentar problemas de atención como cualquier persona, hay que tener en cuenta que ellos requieren monitorear su entorno por medio de la visión.
Las personas que nacieron con discapacidad auditiva se comunican de diferentes formas tales como la lectura labial o la lengua de señas, también desarrollan una gran sensibilidad a las vibraciones, y aquellos que sufrieron la pérdida de audición durante su vida laboral producto por ejemplo de la exposición a fuentes de ruido, practican poco estas técnicas, pero conocen el idioma y puede utilizar textos escritos. También es frecuente encontrar especialmente de la tercera edad que emplean amplificadores de sonido sin que esto signifique que escuchen todo lo que se le dice.
En cuanto a la lectura labial, no necesariamente las personas sordas dominan esta habilidad, ya que el lenguaje oral está diseñado para el oído y la vista no reemplazará la audición deficiente. Además, esto dependerá de algunas situaciones, puesto que una mala vocalización de quien habla, la velocidad o si “mastica chicle” pueden dificultar la lectura labial.
3. Adaptaciones
Para un mejor desempeño de las personas sordas, es preciso tener algunas consideraciones en el diseño de su entorno laboral y dispositivos especializados. Por ejemplo, ofrecer una buena iluminación y un campo visual despejado en el espacio de trabajo, aumentar la intensidad de las señales sonoras o duplicarlas o reemplazarlas por señales visuales, táctiles o vibratorias. También se están desarrollando sistemas que transforman sonidos del ambiente (ej. pulseras), llegando la notificación en forma de vibración. Además, la persona puede contar con textos escritos preestablecidos en una cartilla, establecerse otros medios de comunicación (ej. correos electrónicos, sms, etc.) o tener el acompañamiento de otro trabajador.
Asimismo, resulta importante que el gobierno fomente una adecuación inclusiva. En la ley N° 29535 estipula que se cuente con intérpretes en todos los colegios donde hay estudiantes sordos. Pero en muchos colegios, los jóvenes sordos estudian en escuelas regulares sin intérpretes de lengua de señas, lo cual termina aislándose. Según PERU21, de los 17,000 niños y jóvenes sordos que según el censo del 2012 están en edad escolar, el Ministerio de Educación atiende actualmente a un aproximado de 5,000.
4. Ejemplos de superación de la barrera de la incomunicación
- Cajeras de un supermercado
En este caso, la empresa cuenta como parte de su política laboral con cajeras sordas que utilizan la lectura labial, tienen una insignia en el pecho con la frase “leo tus labios y así puedo entenderte” y además de textos escritos en un rotafolio parar atender a los clientes, siendo necesario que éstos hablen de frente, claro, no muy rápido, utilizando frases cortas.

- Esmerilador
Es el caso de un esmerilador considerado por sus compañeros como el que mejor realiza el pulido de los rodetes lo cual requiere de alta concentración y precisión. Su déficit de audición acompañado de cierta dificultad en el habla, de difícil comprensión para una persona común, es superado por la actitud voluntariosa y solidaria de sus compañeros permitiendo su integración y comprensión progresiva de su defecto de comunicación.

Referencias:
Manual de atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo derivadas de discapacidad auditiva. España.
Guía de apoyo técnico-pedagógico: necesidades educativas especiales en el nivel de educación parvularia. Discapacidad auditiva. Chile.
Sperandio J.-C. & Uzan, G. Ergonomía de las ayudas técnicas informáticas para personas discapacitadas. Manual de Ergonomía. Pág. 493-511
En Perú hay 532,000 personas sordas y solo 23 intérpretes (03/12/2015) Última fecha de consulta: 18/01/2017
https://peru21.pe/lima/peru-hay-532-000-personas-sordas-23-interpretes-video-199711
