
A tu hijo, dale ahora - Dr. Ullilen

Dr. Romel ULLILEN VEGA
No solo la mamá puede poner en práctica el método de mamá canguro, sino también el papá, el cual viene jugando un rol cada vez más activo en la crianza de su hijo, quien al recibir una buena capacitación y orientación cumple muy bien esta noble y beneficiosa tarea. El contacto piel a piel del papá con su hijo, no solamente contribuye a regular la temperatura corporal del prematurito, pues también transmite la flora o microbiota personal a su hijo, cultivando una relación beneficiosa de padre-hijo que será de por vida.

Se ha demostrado fehacientemente que el método de mamá canguro, papá canguro, permite conseguir que el crecimiento y desarrollo del recién nacido sea el más óptimo posible, que las complicaciones de su salud sean mucho menos, que el desarrollo de su sistema nervioso de trascendental importancia sea el más adecuado, que el tiempo de hospitalización dure menos, comparado con aquel recién nacido prematuro que no recibe el beneficio de poner en práctica este maravilloso método.
Por eso es que en otros países desde hace un buen tiempo se vienen haciendo modificaciones en la infraestructura de los establecimientos de salud para que en los ambientes de atención de los recién nacidos puedan los padres de familia acompañar día y noche a su hijo, participando en su cuidado sin interferir con el tratamiento médico que reciben, cumpliendo un rol de complemento valioso, previa capacitación por parte de médicos, enfermeras, psicólogos, fisioterapistas y otros profesionales, quienes participan bajo el concepto de un manejo integral del recién nacido, todo esto en un ambiente de pleno confort, durante el tiempo que dure esta situación especial que puede tomar días o semanas.
Como vemos todo este tiempo valioso de estadía hospitalario del recién nacido, si se cumple con las recomendaciones para una atención adecuada y moderna, sirve también para fortalecer lazos conyugales y familiares, tan necesarios en estos tiempos actuales, para lo cual hay que romper una serie de estigmas, creencias, costumbres, prejuicios y en especial conductas machistas, todos los cuales venimos arrastrando desafortunadamente desde hace muchos años y que es el momento de ir superándolos.
Nos corresponde a todos poner de nuestra parte, con decisión y voluntad de hacerlo, todo por el bien de nuestros hijos, pero al Estado también le compete invertir en salud, para acondicionar y equipar los establecimientos de salud, dar las leyes laborales para brindar las facilidades tanto a la madre como al padre y puedan cumplir con su rol de la mejor manera durante momentos trascendentales y críticos como son el embarazo parto y crianza de los hijos, contribuyendo a construir una sociedad más humanitaria, solidaria y justa. (Continuaremos).
Imagen de portada:
http://www.huffingtonpost.com/jennifer-canvasser/10-things-all-parents-of-preemies-need-to-know_b_5513684.html
