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Carolina & Romel Ullilen Marcilla
Cada vez encontramos más organizaciones que buscan identificar y eliminar cualquier tipo de desperdicios de sus procesos de producción por no añadir valor a su producto o a su servicio. Los desperdicios no solo afectan la productividad de la empresa, sino que también van generando con el tiempo agotamiento o cansancio físico y/o mental y lesiones con el tiempo a los trabajadores.
En nuestro país, constatamos en muchos casos que los principios ergonómicos en pleno siglo 21 continúan quedando en segundo plano, al no adecuar los sistemas de producción considerando el capital humano. Son 7 los tipos de desperdicios desarrollados por el Sistema de Producción Toyota, a todo esto ¿cómo afecta al trabajador?
1. Sobreproducción: Es frecuente producir más de lo necesario o producir más “por si acaso” debido a una mala planificación de producción o dejar que la máquina trabaje al máximo, lo cual puede conllevar a que el trabajador ingrese a un estado de agotamiento innecesario.
2. Tiempos de espera: Al producirse tiempos de espera por falta de material, de información, de entrenamiento, entre otros, conduce a un grupo de trabajadores que dejen de desarrollar su tarea cotidiana por un lapso pudiendo generar una sobrecarga de trabajo en otro grupo de trabajadores como mecanismo de compensación.
3. Investarios o Stoks: Si hay un proceso complejo que requiere alta minuciosidad, puede ocasionarse una acumulación de material y si en caso, el proceso es rápido y de menor minuciosidad, puede conllevar al aburrimiento al esperar la dotación de material.
4. Movimientos: Los movimientos innecesarios de maquinarias, insumos o productos y del personal puede darse por falta de métodos adecuados de trabajo, distribución incorrecta de la carga de trabajo, inadecuada distribución de la planta o un mal diseño del puesto de trabajo, etc.
5. Defectos: Partes del producto que presentan defectos o imperfecciones por lo que han sido rechazadas debido a falla de máquinas por falta de mantenimiento, equipos y/o herramientas inadecuadas, métodos inadecuados, falta de capacitación o motivación del trabajador, entre otros, condicionan a un incremento de costos y desvalorización del tiempo de trabajo.
6. Reprocesos: Los procesos innecesarios o mal diseñados conducen a emplear más tiempo de lo que se requiere normalmente. Procesar más de una vez el mismo producto o volver a reordenar o revisar los productos conlleva inevitablemente a un incremento de las exigencias físicas y/o cognitivas.
7. Transporte: Una inadecuada distribución de la planta, grandes lotes acumulados o flujo inadecuado del producto pueden conllevar desplazamientos innecesarios y ocasionar daños a las personas.
Es una realidad que las organizaciones busquen producir más con menos horas de trabajo, menos esfuerzo humano, menos defectos, menos inventario, etc.; sin que la ergonomía figure con una presencia necesaria dentro sus objetivos para lograr mejorar el binomio productividad – bienestar, ayudando además a detectar los procesos que conducen a errores, averías, descoordinación, entre otros.
¿La ergonomía busca eliminar desperdicios?
En primera instancia “no”, ya que este no es su objetivo, sin embargo, tenemos un desperdicio adicional +1, el cual es dejado de lado en la mayoría de las organizaciones, y que la “Ergonomía” nos permite detectarla y tratarla, y es el Talento Humano.
8. Talento Humano: Este recurso valioso se desperdicia al considerar el trabajador solo como un ejecutor de órdenes según lo planificado. Su causa no solo está relacionada al hecho de no capacitar o motivar al personal, sino también el no solicitar o no tener en cuenta las propuestas y sugerencias de los trabajadores, desaprovechando sus habilidades y la posibilidad de mejorar e innovar los procesos. Aquí, no se trata de buscar generar conflictos entre la alta dirección, el mando medio superior con los trabajadores. Sino todo lo contrario, es mejorar sinergias en beneficio de la empresa.
| Tener en cuenta a la ergonomía en los sistemas modernos de producción permite obtener cierta ventaja sobre la competencia, ya que al adecuar los sistemas de trabajo en función de las capacidades, limitaciones y necesidades de los trabajadores conduce a lograr un mejor rendimiento laboral. No se trata de hacer modificaciones costosas, si no el de apostar por una conducta innovadora ampliando los canales de comunicación con los trabajadores. |
Por lo tanto, consideramos que en nuestro país, podemos pasar de una ergonomía correctiva hacia una ergonomía preventiva (diseño) y prospectiva buscando la valoración del factor humano para crear mejores sistemas productivos de trabajo lo cual es todavía un desafío a mediano y largo plazo. Mientras tanto, las empresas deben mirar hacia dentro y no perder de vista que existe un valioso 8vo desperdicio.
Imagen de portada: https://www.careers.govt.nz/
