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Carolina Ullilen Marcilla
“Seis hindúes sabios quisieron saber qué era un elefante. Al ser ciegos, deciden hacerlo mediante el tacto:
El primero choca contra el ancho y duro lomo del elefante y dijo: «Ya veo, es como una pared».
El segundo palmó el colmillo y gritó: «Esto es tan agudo, redondo y liso que el elefante es como una lanza».
El tercero tocó la trompa retorcida y gritó: «¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente».
El cuarto quien toca la rodilla: «Está claro, el elefante, es como un árbol».
El quinto, quien toca la oreja: «Aún el más ciego de los hombres se daría cuenta de que el elefante es como un abanico».
El sexto, quien toca la cola: «El elefante es muy parecido a una soga». Y así, los sabios discutían, aunque estaban parcialmente en lo cierto, estaban todos equivocados.”
La Parábola de los Seis Sabios Ciegos y el Elefante, atribuida al místico persa Rumi en el siglo XIII, es una de las ilustraciones más encantadoras y paradójicas que seguro has escuchado.
Aunque alguien diga que algo es blanco, otro gris y otro negro, todos pueden estar equivocados o tener razón al mismo tiempo. Lo mismo pasa con la Ergonomía y Factores Humanos, cada trabajador, supervisor, dueño de negocio y Ergónomo aportará su propia visión sobre la organización del trabajo.

Elefante Ergonómico (Imagen modificada de internet)
Es nuestro deber ampliar el enfoque de la Ergonomía más allá de la prevención de los trastornos musculo-esqueléticos. No solo es mejorar la postura, el diseño del puesto, las herramientas, el mobiliario o tener un aplicativo de pausas activas, también se trata de tener en cuenta la “organización” y comprender “lo que realmente hace el trabajador”.
Por ello, se requiere de profesionales capacitados (íntegros, curiosos y responsables) en Ergonomía para ayudar a ver el “elefante entero”.
El elefante es sin duda un animal hermoso… ¿te podemos ayudar a ver el “elefante ergonómico” de tu empresa?
Imagen de portada: Internet
