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04-Dic-17
Estrés en el trabajo
Estrés en el trabajo

Carolina ULLILEN MARCILLA

Carlos es un ingeniero de 44 años y labora desde hace una década en una reconocida minera no metálica de nuestro país. Hace tres años, le han confiado los proyectos de mantenimiento. Con cierta frecuencia, le cuesta lidiar con el gerente general al no contar con su respaldo en cuanto a los recursos humanos necesarios para asegurar la entrega de proyectos justo a tiempo.

Carlos se ha casado hace 04 meses, y, generalmente termina quedándose en el trabajo con su equipo más allá de la hora habitual de salida (de 02 a 03 horas en promedio). Antes de las presentaciones con el directorio, suele experimentar dolores de cabeza, zumbido en los oídos y sudoración de manos sin saber la causa. Al igual que ciertos compañeros, no logra dormir bien.

Carlos nos ha confiado el soporte en Ergonomía en un proyecto técnico, no obstante, debemos iniciar dando uno o dos pasos previamente.

En el relato señalado, podríamos atribuir que Carlos viene padeciendo una situación de estrés probablemente por el tiempo limitado y exceso de trabajo, pero eso solo es la punta del iceberg. Es sabido que la exposición al estrés a largo plazo va alterando en forma progresiva el metabolismo de nuestro cuerpo, generando la liberación de una serie de hormonas y otras sustancias las cuales pueden acelerar nuestra frecuencia respiratoria, aumentar o disminuir el latido cardiaco, tensionar los músculos, entre otros.

Cuando atravesamos una situación estresante, nuestro cerebro no es un órgano pasivo frente a una amenaza. Ya en 1935, Hans Selye describe la respuesta biológica del organismo a un estímulo estresante bajo el nombre de “Síndrome General de Adaptación” en tres fases:

  • Alarma: Aquí el organismo reacciona frente al estresor, preparándose para luchar o huir. Si la situación es percibida como estresante, el organismo reacciona inmediatamente, liberando una serie de hormonas y empieza a desarrollar una serie de alteraciones de orden fisiológico y psicológico.
  • Resistencia: El organismo trata de adaptarse a la amenaza de forma prolongada. Las hormonas aumentan los niveles de azúcar en la sangre para aportar la energía necesaria al corazón, al cerebro y a los músculos.
  • Agotamiento: Después de una exposición prolongada a la amenaza, el organismo se agota y colapsa ya que se reducen sus capacidades de adaptación para afrontar la tensión.

En una ocasión, escuche que el médico que tenemos más cerca, es uno mismo. ¡Cierto! El problema está que muchos ignoramos las señales de advertencia de nuestro cuerpo tales como dolores de cabeza, dolores de estómago, trastornos del sueño, zumbidos en el oído, agotamiento físico y/o emocional, ansiedad, ataque de pánico, pérdida de deseo sexual, olvido y otros.

Esto se complica porque la situación estresante altera también nuestras conductas y hábitos como por ejemplo, comer excesivamente o poco, beber más alcohol, fumar excesivamente, dormir poco o en exceso. Al no compensar esta situación de estrés, ocasiona síntomas  que con el tiempo pueden convertirse en una enfermedad.

¿El estrés es responsabilidad de la empresa o es una cuestión personal?

Los factores que originan el estrés a Carlos no sólo son el exceso de trabajo sino también la falta de apoyo del gerente general por no saber escuchar y asignar los recursos necesarios. O tal vez Carlos no estaría sustentando adecuadamente sus requerimientos a la Gerencia (de esto ya escribí en un artículo anterior: "El lenguaje de los negocios es económico, pero también ergonómico")

La empresa más allá de asignar un sueldo con beneficios, necesita proveer los recursos y herramientas para mantener estable la conducta y el comportamiento del personal.

Por otro lado, Carlos debe interpretar los mensajes que su cuerpo le está enviando y debe tomar las medidas apropiadas tanto para su organismo (ej. ejercicios) como para su mente (ej. meditación, relajación). Asimismo, debe identificar la causa laboral que viene originando su estrés y poder corregirlos y/o atenuarlos. Aquí, una conversación honesta con su jefe le puede proporcionar un gran alivio (otra estrategia). No esperar tomar las vacaciones para relajarse, porque en este tiempo, pueden salir a flote otros síntomas. Tampoco tener miedo de asumir nuevos retos laborales si los costes para su salud superan a los beneficios salariales, siempre teniendo presente a la familia en el primer plano.

Referencias:

INRS.  (2013) Le stress au travail. ED 5021. Francia

Walsh, R.  (2017).  Qué hacer cuando el estrés en el trabajo nos pone (literalmente) enfermos. Harvard Business Review https://www.hbr.es/estr-s/901/qu-hacer-cuando-el-estr-s-en-el-trabajo-nos-pone-literalmente-enfermos

López Rosetti, D. (2016).  Meditación y estrés. Video TED. https://www.youtube.com/watch?v=Vg5sfCX8B8I

Imagenes:

Portada: https://www.vice.com/en_au/article/mv54kn/the-family-of-a-japanese-man-who-killed-himself-over-an-insane-work-schedule-wins-landmark-suit

https://marimarblogblog.wordpress.com/2017/04/24/colapso-de-puro-estres/

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