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Romel Francisco Ullilen Marcilla,Especialista en Ergonomía y Mejora de Procesos
La realidad nos va mostrando que cada vez es más frecuente la presencia de trabajadores, los cuales manifiestan tener dolor y/o molestias en su cuerpo. Siendo un factor de riesgo evidente la adopción de posturas forzadas, las cuales pueden afectar la salud y reducir el rendimiento del trabajador. En consecuencia, la persona entra en una lucha permanente contra su lesión, con un estado de ánimo predominando el miedo para no perder su trabajo.
La mayor cantidad de pedidos de los clientes finales, conduce a los gerentes de producción a tomar decisiones rápidas para cumplir con estas metas. En esta situación, se observa a los trabajadores realizar diferentes acciones como parte de una misma tarea (ejemplo: cargar uno, dos, tres sacos a la vez), exponiéndoles a factores de riesgos biomecánicos, psicosociales, entre otros a lo largo de la jornada laboral, más aún si las condiciones laborales no son las adecuadas. Por lo tanto, surgen una serie de preguntas con respecto a la mejora de los procesos para considerar si existe el respaldo suficiente en las intervenciones ergonómicas en los sistemas de producción. Debiendo de tener en cuenta que, para la mejora de los procesos, la mayoría de empresas considera la ergonomía de una manera aislada.
Es conocido que las máquinas son sometidas a modificaciones mecánicas para cumplir con la variabilidad de la demanda. Los trabajadores proporcionan información del funcionamiento de las máquinas y de la presencia de diferentes eventos, con la finalidad de mantener o mejorar el funcionamiento de éstas. Con el tiempo, el trabajador se mantiene en una lucha constante para conservar las máquinas operativas sin tener que lesionarse.

Con los años, las máquinas son modificadas tanto, que conllevan a la aparición de factores de riesgo biomecánicos, psicosociales, entre otros. Generalmente, cada desperfecto que aparece en ellas, recibe el soporte técnico de la empresa para realizar los cambios necesarios, con poca consideración del factor humano. Los trabajadores siguen en un segundo plano, ya que sus aportes generalmente no son tomados en cuenta.
Debemos de tener en consideración que con el tiempo, la generación de energía orgánica corporal comienza a descender paulatinamente, apareciendo algún tipo de lesión. Las energías de reserva del trabajador se van consumiendo, llegando un momento en que puede haber un grado de agotamiento perjudicial. Por tanto, debemos de tener en cuenta que estos factores de riesgo o peligros sino son identificados y solucionados oportunamente, van carcomiendo cada vez con más fuerza el sistema de trabajo, poniendo en peligro la vida del trabajador y la eficiencia empresarial.
Si el trabajador está expuesto a condiciones laborales inadecuadas, sobrepasando sus capacidades físicas y/o mentales, éste se verá afectado tempranamente ya que su cuerpo no está preparado para producir las sustancias orgánicas que puedan contrarrestar el proceso negativo de las lesiones o enfermedades. La habilidad y la experiencia adquirida con el tiempo le generan mecanismos defensivos, los cuales le permiten adaptarse favorablemente a las diferentes condiciones del trabajo. Incluso los trabajadores con lesiones importantes de su cuerpo son capaces de reincorporarse, manteniéndose varios años en el mundo laboral. La mayoría de las máquinas no tienen esa capacidad humana de respuesta, ya que su desgaste y obsolescencia es progresiva e irreversible.
El tratar de impulsar la mejora del rendimiento de las máquinas, sin considerar el factor humano, no es un enfoque razonable. Por lo tanto, resulta necesario la intervención ergonómica para documentar la exposición a factores de riesgo disergonómicos de los trabajadores. Existen ventajas al considerar variables fisiológicas, biomecánicas, antropométricas, entre otras relacionadas al factor humano en las intervenciones ergonómicas, ayudando a predecir los impactos en el rendimiento, la calidad y la fatiga en el lugar de trabajo, todo lo cual es un desafío hoy en el Perú.
Reflexión:
No todo es blanco o negro, ya que encontraremos trabajadores y responsables de los procesos conscientes de los problemas que tienen, y buscarán desarrollar esos espacios para transmitir sus preocupaciones y propuestas. Por tanto, la voluntad de comprender y transformar implica un proceso de co-construcción con la participación de diferentes actores, en un contexto determinado. E ahí la oportunidad que tenemos para involucrar a la Ergonomía, ya que, a través de ella, se incentiva la participación de los trabajadores y sus responsables para la solución de los problemas laborales, en beneficio de los trabajadores y la empresa. Por tanto, el trabajador no es débil.
Imagen de portada: https://acortar.link/lzYKho
