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Ing. Carolina ULLILEN MARCILLA & Dr. Romel ULLILEN VEGA
Cuando realizamos una intervención de Ergonomía, por ejemplo, en puestos administrativos, debemos observar la postura que adopta el trabajador al permanecer sentado frente a su pc. Esto nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: ¿El trabajador es consciente de la postura que adopta y el tiempo que permanece sentado durante su jornada?
Es raro ver a la persona levantarse y realizar algún tipo de ejercicio de estiramiento. Una vez que se sienta, se concentra en una determinada tarea o proyecto y difícil recuerda que tiene que levantarse. Cuando dejas de moverte, es como decirle a tu cuerpo que es hora de apagarse y prepararse para la muerte, apagando el sistema fundamental que administra el combustible a las células. Más aún, si se sienta en la parte delantera del asiento o mantiene la espalda encorvada lo cual es un problema común en los estudios que hemos realizado en diferentes empresas. Todo esto conlleva tarde o temprano a molestias en diferentes partes del cuerpo.

Reflexionemos:
Debemos saber que el dolor es una sensación de malestar, sufrimiento o angustia. Se dice que en caso éste sea persistente, puede cambiar a la persona y muy raras veces para bien. Todos padecemos cuando el dolor es temporal y no muy intenso pero se presentan circunstancias en las que las personas lo sufren por largo período de tiempo, pudiendo ser lacerante e invalidante. En el caso del trabajo, debemos tener en cuenta que no solo nos aporta una remuneración sino también debe ser fuente de bienestar. Si no lo hacemos cuidando nuestra salud, las enfermedades con el dolor y sus secuelas nos afectará, repercutiendo negativamente en nuestra habilidad para trabajar y desempeño.

Yo trabajo para vivir / Yo vivo para trabajar / Yo trabajo por trabajar
Algunos casos: utilizar frecuentemente el teclado y el mouse puede ocasionar inicialmente tensión en las muñecas, pudiendo extenderse el dolor a las extremidades superiores y otras partes del cuerpo. Caerse por las escaleras al estar distraído puede ocasionar una simple fractura en la rodilla, pudiendo convertirse con el tiempo en una pesadilla sino tiene un buen tratamiento médico. Trabajar en turnos nocturnos en forma permanente aumenta la probabilidad de sufrir una hipertensión arterial ya que el corazón debe adaptarse a una nueva rutina para enfrentar las demandas físicas y mentales del organismo.Trabajar estresado puede incrementar la tensión en los músculos especialmente en el cuello. Sentir temor por la reducción de personal lo cual puede darse en cualquier momento en la empresa.
En cuanto al dolor, se tiene que diferenciar el dolor agudo del crónico. El primero se da inmediatamente después de una lesión, pudiendo ser intenso y de corta duración. En el segundo caso, el dolor persiste más allá del tiempo de curación de la lesión. Se dice que el dolor es una advertencia de nuestro cuerpo avisándonos que algo no funciona correctamente. Asimismo, el dolor es percibido de forma diferente por cada persona, algunos sufren más y otros ni siquiera sienten el dolor. El umbral del dolor varía en cada uno de los seres humanos.
La persona que tiene alguna enfermedad producto del trabajo, generalmente se automedica recurriendo al empleo de los analgésicos y los antiflamatorios que si se toman a largo plazo, puede ocasionar efectos secundarios negativos, especialmente, gastrointestinales. El problema empieza cuando el dolor no desaparece. Debemos evitar de llegar a la circunstancia extrema que para tratar el dolor agudo, el médico tenga que realizar una intervención quirúrgica. ¿Qué pasa si el dolor no desaparece? La persona posiblemente se sentirá frustrada, por lo que deberá optar por otras alternativas para mejorar su calidad de vida y aprender a convivir con el dolor.
Discusión:
Por lo tanto, ¿Debemos vivir con dolor? ¿A quién debemos tratar para evitar el dolor? Debemos curar “el trabajo” de tal forma que no ocasione daños a la salud física y mental de hombres y mujeres. Si el trabajo implica esfuerzo físico de manera continua, hay que buscar alternar con tareas ligeras. Si el trabajo conlleva a una vida sedentaria, busque adoptar una postura correcta y haga ejercicios físicos periódicamente. Si el trabajo requiere el empleo de fuerza, aplíquela correctamente. Si el trabajo implica una alta carga mental y concentración, trabaje en equipo, pida apoyo a sus compañeros y delegue responsabilidades. Si usted no está conforme con algún aspecto relacionado a su trabajo, comuníquelo y converse con su jefe.
Detectemos para actuar:
Si usted lee este artículo, detecte los factores de riesgo a los cuales está expuesto y tome cartas en el asunto. No es sencillo pero tenlo siempre presente. La incidencia del dolor va en aumento a medida que envejecemos. Pequeños cambios en su trabajo y vida pueden hacer una gran diferencia. Recuerde que el dolor no solo le afectará en su desempeño cotidiano, sino también a los que lo rodean, en especial su familia, más aún si padece de una enfermedad crónica e invalidante.
Sabemos que muchas de las enfermedades profesionales son de progresión lenta y generalmente silenciosa, generando lesiones y un diagnóstico médico tardío, afectando la economía personal y la productividad en la empresa. Por lo tanto, evitemos que el dolor o la lesión se conviertan en crónica, actuando tempranamente con un criterio preventivo tanto a nivel personal como a nivel laboral, y así tendremos una mejor calidad de vida.
Imagen de portada: http://www.lunion.fr/42795/article/2017-07-31/de-plus-en-plus-nombreux-souffrir-au-travail-en-thierache
Caricaturas de internet (autores a precisar)
Referencia:
Pacientes consejos y recomendaciones. http://portal.sedolor.es/
Diccionario enciclopédico médico Dorland.
