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Carolina Ullilen Marcilla
“Pensar rápido, pensar despacio” es un libro publicado el 2011 por el psicólogo Daniel Kahneman, donde sintetiza sus investigaciones y experiencias sobre la forma de pensar de los seres humanos.
Kahneman explica dos modos de pensamiento:
- Sistema 1 es el “sistema automático”, opera de manera más rápida, intuitiva y automática. Por ej. Al observar el color rojo del semáforo, nos detenemos inmediatamente.
- Sistema 2 es el “sistema esforzado”, se centra en procesos más complejos, por ello es más lento, reflexivo y racional. Por ej. Multiplicar 19x23 requiere hacer un cálculo posiblemente con lápiz y papel.
En la mayoría de casos pensamos y hacemos según el sistema 1, pero el sistema 2 toma las riendas cuando las cosas se ponen difícil. Lo curioso es que muchas veces no reflexionamos sobre cuál de los dos tomó las riendas de nuestro comportamiento. Por ejemplo, cuando estamos a punto de soltar una frase ofensiva, por lo que el sistema 2 se moviliza, nos previene de ideas locas e impulsos inapropiados. En el sistema 1, hay sesgos, responde a cuestiones más sencillas, pero entiende poco de lógica.
Veamos la siguiente figura de la famosa ilusión de Muller-Lyer, dos líneas horizontales que tienen en los extremos dos fechas que apuntan en direcciones opuestas:

¿Qué segmento es más largo?
Posiblemente el sistema 1 hizo de las suyas, no logra pensar que las dos líneas son iguales. Realice la medicación y sabrá que las líneas son igual de largas. Para resistirse a la ilusión, hay que aprender a desconfiar de las impresiones sobre la longitud, señala el autor. Cuando hay indicios de errores, se dice que esto puede prevenirse con una actividad más intensa del sistema 2, ayudándonos a reconocer situaciones en las que los errores sean probables.
Hay tareas vitales que solo el sistema 2 puede realizar porque requiere esfuerzo. Ahora bien, el sistema 2 tiene capacidades limitadas, así como los circuitos eléctricos de nuestra casa al saltar el interruptor cuando la demanda de corriente es excesiva. Pienso aquí en operadores de una sala de control cuya tarea es monitorear los procesos en diversas pantallas, actividad que se incrementa con el tiempo sin aumentar la cantidad de personal. Ello los lleva a aumentar la demanda cognitiva para mantener la atención y dar respuestas inmediatas. Así tengamos a una persona de gran capacidad, nos veremos obligados a trabajar de manera incómoda.
Al leer cada capítulo, nos sentiremos identificados por algunos de los procesos mentales descritos como los atajos mentales y la elaboración de juicios llevados por impresiones, preferencias, creencias o sesgos.
Con respecto a la Ergonomía, nos lleva a planeater:
- ¿Estamos sobreestimando o subestimando algunos riesgos?
- ¿Estamos asignando adecuados recursos para gestionar riesgos donde no deberíamos?
- ¿Somos responsables de los accidentes y dolencias, incluso si a veces no somos conscientes de ello?

A tener en cuenta: Identificando mejor los sesgos cognitivos, nos ayudará a tomar mejores decisiones pues estaremos mejor preparados a nuevas circunstancias y sacando las conclusiones apropiadas.
Imagen de portada: Internet
