
Blog

¿Las empresas tienen que saber los peligros a los cuales sus trabajadores están expuestos por las actividades que desarrollan en sus puestos de trabajos? Un profesional de la Ergonomía que trabaja en una empresa, tiene que conocer la estructura de su organización, para que pueda interactuar con actores claves para la gestión del cambio. Si esto no es posible, de igual manera, se tiene que desarrollar habilidades de convencimiento, pro actividad, liderazgo, entre otras. Tratar de realizar soluciones de alto impacto y bajo costo sin afectar la salud del trabajador, siempre buscando la mejora de la operación de los procesos de la producción.
Ahora bien, algunos profesionales en Ergonomía tienen un enfoque limitado, piensan que ésta solamente consiste en filmar y tomar fotos para captar posturas forzadas o grabar los movimientos repetitivos y, posteriormente, aplicar los métodos de evaluación. En la misma dirección, otros estudios como los dirigidos a agentes físicos en los cuales se identifican solo los puntos de evaluación y se coloca un equipo para obtener la dosis de exposición; o estudios de riesgos psicosociales en los cuales solo se distribuyen cuestionarios y posteriormente se hacen pequeños focus group.
Si queremos aplicar adecuadamente la Ergonomía, tenemos que saber que en los estudios señalados anteriormente, hay algo más importante que tenemos que tener en cuenta. Es aquí donde un especialista en Ergonomía interviene para dar una mejor orientación y asesoría a los profesionales que buscan aplicarla en su empresa. Si los directivos de una empresa primero nos preguntan qué método vamos aplicar, esto significa que hay que aclarar y corregir la percepción que tienen de la Ergonomía, ya que los métodos son parte pero no el objetivo de una intervención.
Como consultores externos, quizás encontremos dificultades, porque la información que se requiera no será proporcionada fácilmente, y tendremos que sustentar a los decisores sobre los cambios que se necesitan realizar. Para ello, un aspecto crucial que debemos tener en cuenta para una adecuada presentación de las conclusiones y recomendaciones que ayuden al proceso de cambio, es que se debe identificar y comprender los procesos y la actividad que realiza el trabajador, evitando caer en sesgos.
Si demostramos interés en comprender el desarrollo de las actividades, estamos seguros que los trabajadores aceptarán y participarán activamente en la intervención Asimismo, tener apertura a cualquier observación, teniendo en cuenta que cada actor quiere dar a conocer su posición y señalar algo que está bien o mal.
Comprender las actividades que el trabajador ejecuta, implica que el profesional se involucre en éstas, no solo observando los comportamientos y haciendo mediciones, sino también empleando técnicas de entrevista y en muchos casos, para comprender mejor la operación, hacer lo que él hace, es decir, ponerse en los zapatos del trabajador. Por ello, generar empatía es clave ya que ésta facilita la comunicación, el dialogo, haciéndolo sentir cómodo, sin la intención de juzgarlo si está bien o mal la actividad que desarrolla.
Finalmente, como dice una de las frases de El Principito, “caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos”. Toda intervención tiene sus obstáculos pero que con interés y buena voluntad y dando lo mejor de uno mismo y trabajando en equipo, pueden ser superados.
