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11-Jun-17
Protección de riesgos del trabajo: El caso peruano
Protección de riesgos del trabajo: El caso peruano

Invitado: Idan CABELLO

En esta segunda parte, continuaré sobre un componente clave en el modelo de aseguramiento peruano relacionado a la desprotección de la mujer y su importancia en la actividad económica.

La creciente participación de la mujer en las actividades productivas hace que estén expuestas a los mismos peligros que los hombres; por ejemplo, impacto de agentes ocupacionales en la salud reproductiva; demandas físicas y mentales en el trabajo. A ello tenemos que añadir las tareas no remuneradas que realizan en sus hogares.

En el Perú de hoy vivimos aún sumergidos en grandes inequidades, por citar una de ellas por ejemplo las diferencias salariales, incluso en Lima existe una brecha de 542 soles / mes entre hombres y mujeres (1).

No obstante, no abordaré este artículo desde un enfoque “centralista” tocando conceptos como “el techo de cristal” (2), sino más bien enfocándome en el sector agropecuario.

Es así que en los primeros cuatros meses del año 2017, 03 departamentos (Amazonas, Huánuco y Madre de Dios) no han registrado oficialmente ningún accidente de trabajo o enfermedad ocupacional. Estos departamentos no solo tienen en común a la actividad agropecuaria como principal fuente de empleo, sino también, las tasas más altas de informalidad (3) en el país (86.6%, 87% y 78.2% respectivamente). Considerando que tienen una PEA cercana a 780 000 trabajadores y CERO accidentes reportados entre enero y abril del año 2017, nos conduciría a deducir que tenemos los “mejores índices de seguridad del mundo”

El SCTR y la mujer en el sector agropecuario:

La gastronomía peruana ha conquistado el mundo, sin embargo, un eslabón clave de esta cadena productiva es el relacionado al sector agropecuario que no solo está sumergido en la informalidad (4), sino también, mantiene a la mujer peruana desprotegida frente a los riesgos ocupacionales que involucra esta actividad que además carece de indicadores de (in)seguridad fiables.

Las empresas obligadas a contratar el SCTR (Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo) se encuentran señaladas en el anexo N°5 del D.S. 009-94-SA. Es sabido que, en diciembre del año 2016, se emite el D.S. N° 043-2016-SA (5) aprobado por el MINSA, el cual ampliaba la lista de 174 a 388 actividades económicas obligadas a tener esta cobertura.

Es necesario recordar que las actividades económicas que el fugaz D.S. N°043 pretendió, incluir realistamente, contenía entre otras actividades al sector agroindustrial y agricultura los cuales emplean a un significativo número de mujeres, y al ser derogado, las mantiene vulnerables frente a los riesgos del trabajo, acentuando la inequidad de género en caso de accidentes y/o enfermedades ocupacionales pues estas actividades emplean a más de 1 millón de mujeres en el Perú.

En la misma línea, es importante precisar que la mayor parte de límites de exposición ocupacional se basan en indicadores poblacionales masculinos o en extrapolación de pruebas de laboratorio con animales, lo cual incrementa la incertidumbre sobre la incidencia de enfermedades ocupacionales en la población femenina.

Según información del MINTRA (ver tabla), el sector agropecuario ha notificado solo 56 accidentes de trabajo en los 04 primeros meses del presente año (6), lo cual evidencia que siendo un sector que emplea a más de 4’100,000 peruanos estaría reflejando la falta o inadecuada implementación de un sistema de gestión de seguridad y salud que permita notificar los accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales.

Compilando la información del INEI y de la FAO:

  • 1 de cada 4 peruanos de la PEA realizan actividades agropecuarias
  • 3 de cada 10 trabajadores que realizan actividades agrícolas son mujeres (7)
  • 4 de cada 10 mujeres que realizan actividades agropecuarias no tienen ingresos propios.

En América Latina, la mujer representa el 30% de la mano de obra agrícola pero el 40% de ellas no posse ingresos propios (FAO).

Esto nos lleva a tener más de 1’200,000 mujeres trabajando en el sector agropecuario sin tener la obligatoriedad de estar cubiertas con el SCTR, de ellas más de 500 000, no solo no tienen SCTR sino tampoco cuentan con ingresos propios.

Es por ello que el modelo peruano de aseguramiento actual desprotege a la mujer rural que se desarrolla prioritariamente en el sector agropecuario. Esto nos llevaría a pensar que nuestros productos insignias como la papa, ají, cebolla, quinua, tarwi, choclos, tomate, ollucos, y frutas; no solo se estarían produciendo sin una adecuada gestión de seguridad y salud en el trabajo, sino también dentro de un sistema que desprotege y vulnera a las mujeres involucradas en tan importante actividad.

Cierro esta parte con las siguientes interrogantes: ¿Cuántos accidentes de trabajo habrían detrás de un plato de carapulcra?  ¿Cuántas mujeres sin SCTR contrajeron una enfermedad ocupacional para que en Lima podamos disfrutar de un rico lomo saltado?

Referencias:

1. Diferencias durante el trimestre móvil Marzo – mayo 2017. Fuente: INEI.
2. Barreras invisibles a las que se ven expuestas las mujeres trabajadoras altamente cualificadas que les impedía alcanzar los niveles jerárquicos más altos en el mundo de los negocios, independientemente de sus logros y méritos. Fuente: GOOD FOR BUSINESS – MAKING FULL USE OF THE NATION’S HUMAN CAPITAL. U.S. Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
3. Fuente: Informe del Centro de Investigación Empresarial (CIE) de PERÚCAMARAS. Información ampliada del Reporte Nacional - Edición N° 241
4. Actividades agropecuarias y pesqueras registran una tasa de informalidad de 97% en el interior del país. Fuente: informe del Centro de Investigación Empresarial (CIE) de PERUCÁMARAS.
5. http://busquedas.elperuano.com.pe/normaslegales/actualizacion-del-anexo-5-del-reglamento-de-la-ley-n-26790-decreto-supremo-n-043-2016-sa-1469407-10/ 
6. MINTRA: Boletines estadísticos de notificaciones de accidentes de trabajo.
7. Según el último Censo Agropecuario realizado el 2012, esta actividad proporciona empleo a 180 mil 500 trabajadores permanentes y 13 millones 867 mil 400 trabajadores eventuales. Según el sexo de los ocupados, el 81,2% de los trabajadores permanentes son hombres y el 18,8% son mujeres; en el caso de los trabajadores eventuales la composición de género es: 72,8% hombres y 27,2% mujeres.

Foto de portada: Jim Richardson 
http://utero.pe/2014/05/07/especial-de-national-geographic-sobre-la-papa-peruana/

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